La franquicia Singularu, fundada hace cuatro años por dos empresarios valencianos.  La start up valenciana sigue avanzando con la puesta en marcha de su modelo de franquicias para poder expandirse por España.

La compañía creada por Cristina Aristoy y Paco Tormo ha creado una sociedad que servirá de vehículo para desarrollar esta nueva iniciativa de negocio: Singularu Emprende SL.

El objeto de la compañía es el de la prestación de servicios de consultoría de gestión empresarial, formación, cesión de marca para comercios y, en particular, los servicios de asesoramiento económico, administrativo, contable y de marketing. Tras abrir dos tiendas en Valencia, su intención es continuar con el proyecto de aperturas incluyendo las grandes ciudades, y combinando tiendas propias con franquiciadas  

El próximo paso que tiene previsto la franquicia de  joyerías es abrir en Madrid, pero su intención es terminar el año con un total de entre diez y seis puntos de venta, aunque todavía no saben cuántas serán propias y cuántas franquiciadas. Para 2019 su estimación es crear 30 y 35 puntos de venta y en 2020 la compañía tiene una estimación de llegar a los 90 establecimientos.

La franquicia de joyerías, Singularu, diseña joyas de tendencia que fabrican en España y venden a un precio asequible, muchas de ellas personalizables. Todo ello combinado con una gran rotación de catálogo y un modelo basado en las promociones y ofertas continuas.

Sus cifras van disparadas, y es que en 2017 cerraron con dos millones de facturación y su objetivo para 2018 es llegar a los 3,5 millones. Nacida en Demium Startups y acelerada en Conector y Lanzadera, la compañía cerró una ronda de inversión en 2016, liderada por Zriser, el family office de Pablo y Ana Serratosa.