El Ayuntamiento de Vitoria comienza a recoger los resultados de su apuesta por revitalizar el comercio del Casco Viejo. Los carteles de «se vende» y «se alquila» llenan las paredes de buena parte de las 168 lonjas vacías, que es el 20% de las existentes en el barrio. Según ha podido confirmar EL CORREO, siete franquicias comerciales están interesadas en establecer sus marcas en la zona medieval y mantienen contactos con el Consistorio para tantear la posibilidad de ocupar las plantas bajas de algunos inmuebles.

Las empresas están encabezadas por Adolfo Domínguez -la conocida marca de ropa y complementos-, pero el listado incluye otras seis marcas. Estas son Coronel Tapioca -de moda y artículos de viaje-, Häagen Dazs -helados-, Jean Louis David -una peluquería-, la librería Top Books, Mayoral -de ropa infantil- y la agencia Viajes Crisol.

Todas éstas firmas forman parte de una alianza comercial con sede en Barcelona. La componen 36 firmas unidas desde 2005 bajo el nombre de Asociación Minorista para el Control del Coste Arrendatario (Amicca). Ésta agrupación centra su trabajo en dejar que se instalen de forma colectiva sus ascociados en zonas que no están explotadas comercialmente. Es decir, sortean las millas de oro de las ciudades y consiguen precios más asequibles al alquilar o comprar locales.

Pese al interés de siete de sus franquicias por el Casco Viejo vitoriano, sólo una firma tiene planes concretos y avanzados de apertura. Se trata de Adolfo Domínguez, que proyecta ocupar «hasta 1.000 metros cuadrados en la calle Correría ocupando siete lonjas», según confima un informe municipal.

Primera llegada

El Gabinete Alonso propuso ayer al resto de partidos en el seno de la Agencia de Renovación Urbana que el Ayuntamiento ayude en la la puesta en marcha de esa operación. El concejal de Promoción Económica, Fernando Aránguiz, sugirió facilitar a la firma de ropa tres locales municipales en esa calle bajo la fórmula de un alquiler con opción de compra. En concreto, se trata de los números 68, 70 y 76 de la Correría, que suman 190 metros cuadrados, y que se encuentran a escasos metros de las futuras rampas mecánicas.

Pese al intento del Partido Popular, la oposición exigió más datos y la necesidad de comparecencia de algún representante de Adolfo Domínguez en el Ayuntamiento para que detalle sus planes comerciales. Aránguiz no escondió su malestar, aunque recalcó que «intentaremos que vengan por todos los medios».