La controversia publicitaria que tuvo la franquicia Burger King en el Mundial de Rusia ha favorecido a la franquicia McDonald’s de cara a la opinión pública. Burger King ha tenido que pedir perdón públicamente por lanzar el pasado 21 de junio una campaña en la que prometía 50.000 dólares a cualquier mujer rusa que se quedara embarazada de un futbolista.

La publicación en las redes sociales decía “Las mujeres que logren obtener los mejores genes de los futbolistas asegurarán el éxito de Rusia para las generaciones futuras. ¡Vamos, creemos en ustedes!”, cierra la publicidad.

Desde su nacimiento a mediados del siglo XX en Estados Unidos, las disputas entre las dos franquicias de hamburguesas han sido constantes. Aunque el modelo de negocio de las dos franquicias está basado en franquiciados, sus ingresos muestran una fisura entre ellas. Sus informes anuales muestran que, la franquicia McDonald’s facturó 22.820 millones de dólares en 2017, mientras que la franquicia Burger King sólo alcanzó los 4.576. El valor de marca de la primera fue de 97.723 millones de dólares y en el caso del Burger se quedó en 5.116.

Las dos cadenas ofrecen productos muy similares a precios casi idénticos. Por ello, lo que finalmente marca la diferencia es el gusto del consumidor. En este punto, McDonald’s se llevó un duro revés en EEUU tras obtener la peor puntuación en la última encuesta realizada por RBC Capital Markets sobre la calidad de la comida rápida. Como contrapartida, el gigante invirtió 2.000 millones de dólares en lavar la cara a miles de restaurantes de EEUU en 2017.

La franquicia líder del sector de restauración en España siempre ha sido McDonald’s. Aunque ahora la oferta es mucho más amplia, durante mucho tiempo el éxito de ambas estuvo asegurado.